Para construir una alfombra olfativa (también llamada alfombra de olfato; en inglés, snuffle mat) necesitas una base de goma con agujeros, tiras de una tela tupida que no suelte hilos, como forro polar o una sudadera vieja, y unas tijeras. Pero construirla es solo la mitad del trabajo: los materiales, la supervisión, la limpieza y saber cuándo retirarla son igual de importantes. La regla principal es sencilla: úsala solo bajo supervisión y guárdala cuando termine el juego.
Materiales: qué usar y qué descartar
El criterio es práctico: nada de hilos o piezas que el perro pueda arrancar y tragarse. Ningún material es resistente a los mordiscos, así que la elección reduce los riesgos, pero no sustituye la supervisión.
Qué usar
- Una alfombrilla de goma con agujeros, lo bastante gruesa para que no se rompa; puede servir una antideslizante para la ducha o el fregadero. Elige un tamaño proporcional al perro. Si tiene ventosas o partes finas que puedan desprenderse, es mejor elegir otra.
- Telas tupidas y lavables, como forro polar o una sudadera vieja, sin cremalleras, botones, elásticos ni estampados que se desprendan.
Qué descartar
- Lana y prendas de punto que se deshilachen.
- Telas con hilos largos.
- Medias y elásticos.
- Esponjas, rellenos y plástico fino.
Cómo construirla, paso a paso
- Corta la tela en tiras, evitando las costuras, las etiquetas y los estampados. Como ejemplo que puedes adaptar: de 2-3 cm de ancho y 20-25 cm de largo. Ajusta las medidas al tamaño del perro y a la distancia entre los agujeros: la tira debe pasar sin forzarla.
- Pasa una tira por un agujero, sácala por el agujero de al lado y ata los dos extremos con un nudo doble apretado.
- Continúa por filas. Cuanto más juntas estén las tiras, más difícil será la búsqueda: empieza con una densidad media, dejando algunos agujeros libres, y aumenta la densidad solo si al perro le resulta fácil.
- Al terminar, tira de cada tira para comprobar que no se suelte, vuelve a hacer los nudos que cedan y acorta los extremos que sean demasiado largos.
Cómo usarla y cómo limpiarla
La primera vez
Pon unos pocos premios en la superficie, encima de las tiras. Después, esconde algunos entre ellas y, solo más adelante, a mayor profundidad. Si al perro le cuesta o pierde el interés, vuelve al paso anterior. Haz una sesión breve sobre un suelo que no resbale.
Usa solo pienso o premios secos de la ración diaria para no añadir comida extra. No uses comida húmeda, grasa ni salsas: se quedan en las fibras. Quédate junto al perro y no dejes la alfombra a su alcance cuando no estés.
Observa cómo la usa. Si olfatea y mueve las tiras con el hocico, está bien. Si las agarra y tira de ellas con los dientes, interrumpe el juego y revisa las tiras: si se desprenden trozos, consulta más abajo cuándo retirarla.
Después de cada uso
- Dale la vuelta y sacude la alfombra para eliminar migas y restos.
- Revisa los nudos y las tiras sueltas.
- Lávala cuando haga falta: a mano o en la lavadora, solo si la tela y la base lo permiten.
- Deja que se seque por completo, incluidos los nudos, antes de guardarla o volver a usarla.
- Sustituye las tiras desgastadas.
Si sueles olvidarte, puedes crear en la aplicación PawsPet, desde la pestaña «Actividad», una actividad recurrente con «Repetir» y un aviso para lavarla y revisarla, eligiendo un tipo de la categoría «General», como «Otro».
Cuándo no es adecuada y cuándo retirarla
- El perro rompe las tiras y se traga trozos. Retira la alfombra y opta por búsquedas sin tela, por ejemplo, escondiendo premios en cajas de cartón, siempre bajo supervisión.
- El perro se pone rígido o gruñe cuando te acercas a la alfombra. Suspende el juego, no insistas y pide consejo a un profesional del comportamiento.
- Tienes varios perros en casa. Deja que juegue un perro cada vez, mientras los demás están en otra habitación.
- El perro sigue una dieta indicada por el veterinario. Usa como premios solo alimentos acordados con el veterinario.
- La alfombra está dañada. Si la base se rompe o la tela se deshilacha, deja de usarla hasta que hayas sustituido las partes dañadas.
Si crees que ha ingerido tiras, nudos o trozos de tela, contacta de inmediato con el veterinario para saber cómo proceder, sin esperar a que aparezcan síntomas.
Para empezar, prueba la primera sesión con unos pocos premios colocados en la superficie y, cuando termine el juego, guarda la alfombra.



