Si tu perro está en reposo obligatorio después de una operación o una lesión, puedes hacer varios juegos de olfato con él tumbado o casi sin moverse: la elección depende de lo que haya autorizado el veterinario. El principio es sencillo: acerca el juego al perro, mantenlo bajo y breve, sobre una superficie que no resbale. No es una terapia ni sustituye las indicaciones del veterinario: solo sirve para darle algo que hacer sin pedirle más movimiento del permitido.
Antes de empezar: qué preguntarle al veterinario
Las restricciones cambian según cada caso. Antes de proponer cualquier juego, pregunta:
- ¿Qué posiciones están permitidas (tumbado, sentado, de pie) y durante cuánto tiempo?
- ¿Puede girar la cabeza y el cuello? ¿Puede usar las patas para mover objetos?
- ¿Puede masticar papel o cartón?
- ¿El collar protector o el vendaje cambian algo? Nunca le quites el collar sin indicación del veterinario, ni siquiera para jugar.
- ¿Hay que ajustar las cantidades de comida, teniendo en cuenta que se mueve menos? ¿Y cómo?
- ¿Cuándo volverán a evaluar las restricciones?
Anota las respuestas: te ayudarán a elegir entre los juegos que aparecen a continuación.
Juegos de olfato casi sin moverse
Son actividades tranquilas que requieren casi solo objetos de casa. Los juegos están ordenados, a grandes rasgos, del que requiere menos movimiento al que requiere más. Propón solo los que haya aprobado el veterinario.
| Juego | Cómo se hace | Movimiento necesario |
|---|---|---|
| «¿Qué mano?» | Cierra los dos puños, con un premio en uno de ellos. El perro olfatea y señala con el hocico; tú abres la mano correcta. | Pequeños movimientos de la cabeza |
| Nuevos olores para olfatear | Acerca tú al hocico del perro objetos de casa con distintos olores, por ejemplo, un jersey de un familiar o una bolsa de tela de la compra. No dejes que los mastique. | Movimiento mínimo |
| Cartón de huevos | Limpio, en el suelo delante del perro, con premios en los huecos. Cúbrelos con papel solo si el veterinario permite que lo mueva o lo mastique. | Cabeza y cuello |
| Toalla enrollada | Coloca los premios dentro de una toalla enrollada y ponla delante del perro. Solo si el veterinario lo permite. | Hocico y, a veces, patas |
| Alfombra olfativa | Si tienes una, ponla delante del perro tumbado y esconde los premios entre las fibras. | Cabeza y cuello; a veces, de pie |
La columna sobre el movimiento es orientativa: cada caso es distinto, así que consúltalo con el veterinario. Si ningún juego es adecuado, pregúntale qué puede hacer el perro.
Cómo organizar sesiones breves y seguras
Hay unas pocas reglas que sirven para todos los juegos:
- Juega en el lugar donde descansa el perro, sobre una superficie antideslizante. Nunca en sofás, camas altas ni cerca de las escaleras.
- Acerca el juego al perro, a la altura del hocico. No lo llames desde lejos, no lances premios ni propongas juegos que lo hagan salir disparado o saltar.
- Un juego cada vez y durante unos minutos, salvo que el veterinario indique otra cosa. Termina cuando el perro aún esté tranquilo, sin insistir.
- Usa una parte de su ración o los alimentos indicados por el veterinario, sin darle premios adicionales.
- Mantén alejados a los otros animales y quédate junto al perro durante toda la sesión.
- Al terminar, o si intenta levantarse, retira los objetos y ayúdalo a volver a descansar.
Anotar cómo reacciona para la próxima revisión
En la revisión, el veterinario podría preguntarte cómo ha ido y, después de unos días, se olvidan los detalles. Después de cada sesión, anota la fecha y lo que observas, sin interpretarlo:
- qué juego hiciste y cuánto duró;
- cómo se movió, incluso si intentó levantarse;
- si después estaba más inquieto o más tranquilo;
- si cojeaba o se lamía la zona tratada.
Bastan unas pocas palabras, por ejemplo: «Nuevos olores: unos minutos, siempre tumbado, tranquilo después, sin cojera».
Una advertencia para quienes usan PawsPet: los objetivos diarios de la sección «Estadísticas» los calcula la aplicación en función del tipo, la edad, el peso, la altura y la raza, y no se pueden configurar manualmente. Por eso, durante el reposo, lo que cuenta son las indicaciones del veterinario.
Si has registrado en PawsPet la visita o la lesión en la ficha «Salud», puedes añadir las observaciones de cada sesión como «Actualizaciones» con fecha en la misma entrada y consultarlas en la revisión.
Cuándo parar y contactar con el veterinario
Interrumpe el juego y llama al veterinario si observas:
- signos de dolor;
- una cojera que empeora;
- una herida o una zona tratada que cambia de aspecto, o que el perro lame o mordisquea;
- inquietud que no se calma;
- respiración agitada inusual en reposo;
- cualquier duda.
No esperes a la próxima revisión: una llamada más nunca está de sobra.
Prepara hoy las preguntas de la primera sección para llevarlas a la próxima llamada o visita.
Preguntas frecuentes
¿También sirve para un perro mayor al que le cuesta moverse?
Los principios son los mismos: un juego bajo y breve, sobre superficies antideslizantes. Si la rigidez es nueva o empeora, hace falta una revisión veterinaria.
¿Cuántas sesiones al día?
Depende de las indicaciones del veterinario y de cómo reaccione el perro. Es mejor hacer pocas y breves.



