Si tu perro está a dieta, tiene poco interés por la comida o se altera demasiado con los premios, puedes proponerle juegos de olfato sin comida: su juguete favorito es tanto el objeto que debe encontrar como la recompensa. En cuanto lo encuentre, bastan unos segundos de juego en lugar del premio comestible. Se aprende por etapas, empezando con un objeto bien visible.
Cuándo conviene y qué juguete usar
Es una buena opción si el perro sigue una dieta prescrita o un plan para controlar su peso. También sirve para una dieta de eliminación indicada por el veterinario, por ejemplo, para investigar una alergia alimentaria. En ese caso, incluso unos pocos alimentos fuera del plan pueden interferir con sus indicaciones. También puede ser útil si al perro le interesa poco la comida o se altera demasiado con los premios. Si el veterinario permite los premios, este método es una alternativa, no una prohibición de usarlos.
Elige un juguete resistente, lo bastante grande para que no pueda tragárselo y que ya le guste al perro. Resérvalo para los juegos de búsqueda y guárdalo fuera de su alcance entre sesiones: así seguirá siendo interesante. Evita los calcetines, las gomas elásticas, las pelotas pequeñas, los juguetes que se deshilachan o se rompen en pedazos y los objetos personales pequeños, como guantes o llaves. Tragarse un objeto o un fragmento supone un riesgo real: si ocurre, o sospechas que ha ocurrido, llama enseguida al veterinario.
Enseñar al perro a buscar el juguete, paso a paso
Haz pocas repeticiones cada vez, en una habitación tranquila, y pasa a la siguiente etapa solo cuando la anterior se complete sin vacilaciones.
- Despierta su interés: juega con el objeto durante unos minutos.
- Coloca el objeto a poca distancia y bien visible. Di la palabra de inicio, por ejemplo, «busca», y, en cuanto el perro llegue hasta él, juega con él unos segundos.
- Cubre parte del objeto con una toalla o un cojín. Usa la misma palabra y juega con él en cuanto lo encuentre.
- Esconde el objeto en la habitación donde vais a buscar, mientras el perro espera con un familiar o en otra habitación. Después di «busca».
- Lleva la búsqueda a otras habitaciones, empezando por escondites fáciles.
Termina cada búsqueda haciendo un intercambio: ten preparado un segundo juguete igual y ofréceselo en lugar del primero. No le arranques el objeto al perro ni lo persigas.
Variantes con objetos de casa
- Caja: esconde el juguete en una caja con papel arrugado y quita el papel si el perro lo mastica.
- Toallas: dobla tres y coloca el juguete debajo de una.
- Escondite: un adulto de la familia se esconde, el perro lo encuentra y recibe elogios y unos segundos de juego.
Quédate siempre cerca del perro: todas las actividades deben hacerse bajo supervisión.
Dieta o alergias: avisar a quienes juegan con el perro
El plan solo funciona si nadie le ofrece un premio extra por cariño. Los familiares, invitados y cuidadores de mascotas deben saber que no hay que darle premios fuera del plan y qué alimentos están excluidos. Si no tienes claro qué alimentos están excluidos, consúltalo con el veterinario.
Dales a todos una regla sencilla: «solo juguetes, nada de premios comestibles». Repítela en voz alta y déjala por escrito, junto con la lista de alimentos excluidos, en un lugar donde todos puedan verla: en el frigorífico o en un mensaje para el cuidador de mascotas.
En PawsPet puedes registrar la dieta en la ficha «Salud» y las alergias o intolerancias en la sección «Alergias e intolerancias». Después puedes compartirlas con familiares como «Colaboradores», con permiso para ver la información de salud (se necesita una cuenta de PawsPet), o mediante un enlace de solo lectura desde «Compartir» para quienes no usan la aplicación. El enlace también muestra otros datos sanitarios y personales: cualquiera que lo reciba puede abrirlo mientras la opción de compartir siga activa y, al volver a activarla, el mismo enlace vuelve a ser válido.
Errores comunes y cuándo hacer una pausa
- Esconder el juguete en lugares donde el perro tenga que saltar o meterse: podría hacerse daño.
- Aumentar demasiado la dificultad: si le cuesta encontrarlo, vuelve a la etapa anterior.
- Convertir el juego en una persecución: si el perro se escapa con el objeto, no lo persigas y propón un intercambio.
- Continuar hasta que se excite demasiado: termina la sesión con calma, antes de que el perro se altere demasiado.
Si el perro gruñe o se pone rígido cuando te acercas al juguete, interrumpe la actividad y pide consejo a un educador canino o a un especialista en comportamiento.
Prueba hoy las dos primeras etapas y anota hasta dónde llega tu perro: en la próxima sesión, retoma desde ahí.
Preguntas frecuentes
Mi perro no juega con ningún objeto: ¿qué puedo probar?
Prueba a mover el juguete por el suelo en sesiones muy breves. Como alternativa, juega al escondite con un familiar.
¿Puedo usar un objeto que tenga mi olor?
Es mejor usar un juguete resistente: los objetos personales pequeños, como guantes o llaves, se tragan fácilmente.



