Cada clínica veterinaria tiene sus propias normas sobre quién puede acompañar a un perro o un gato y qué puede autorizar. Por eso, el primer paso es llamar a tu clínica, no buscar un formulario en internet: pregunta cómo gestiona las visitas cuando el propietario no está. Después hacen falta cuatro cosas: una autorización por escrito con límites claros, un límite de gasto, una forma de pago acordada y el resumen sanitario del animal.
Esto es útil si te vas unos días y también si solo quieres estar preparado ante un imprevisto. Sin estos acuerdos, la persona autorizada (la persona de confianza o el cuidador de mascotas que lleva al animal) corre el riesgo de llegar a la clínica sin saber qué puede autorizar, sin datos sanitarios y sin una forma de pagar. Hay algo que no cambia: si se trata de una urgencia, hay que ir de inmediato al veterinario; los documentos se resuelven después.
Qué preguntar a la clínica antes de que haga falta
Llama o aprovecha la próxima visita. Son preguntas abiertas: cada centro responde a su manera, así que anota las respuestas.
- ¿Aceptáis una autorización por escrito? ¿En qué formato?
- ¿Necesitáis un documento de identidad de la persona autorizada?
- ¿Podéis llamarme para confirmar una prueba o un tratamiento?
- ¿Cómo se paga si no estoy presente?
- ¿A qué centro acudís fuera del horario habitual?
- ¿Podéis anotar el nombre de la persona autorizada y el de la persona de reserva?
Las respuestas te indicarán qué debes escribir en la autorización.
Qué escribir en la autorización
Una hoja clara reduce los malentendidos en la clínica. Incluye:
- tus datos y formas de contacto, con un segundo número;
- los datos de la persona autorizada y de la persona de reserva;
- los datos del animal: nombre, especie y microchip;
- los datos de contacto de la clínica y, si te lo han indicado, del centro al que acude fuera del horario habitual;
- el periodo de validez, con fecha de inicio y de fin;
- qué puede hacer la persona autorizada: acompañar al animal, recibir información y autorizar visitas y pruebas dentro del límite de gasto;
- qué requiere siempre tu consentimiento directo (intervenciones, hospitalización, decisiones irreversibles) y quién decide si no consiguen localizarte;
- fecha y firma.
Esta lista no es un modelo con validez legal garantizada: sirve para dejar los acuerdos por escrito. Si la clínica tiene su propio formulario, utiliza ese. Para las decisiones más delicadas, acuerda con el veterinario cómo proceder si no consiguen localizarte.
Límite de gasto y pago
El límite de gasto es la cantidad a partir de la cual la persona autorizada debe consultarte antes de autorizar cualquier otra cosa. No hay una cifra que sirva para todos: ten en cuenta lo que puedes permitirte, la edad y el estado de salud conocido del animal, y los costes que puedes consultar con la clínica para una visita y las pruebas más habituales. Un límite demasiado bajo puede retrasar los cuidados; uno demasiado alto puede dejarte una factura inesperada. Escribe la cantidad en la autorización y especifica si se aplica al total o a cada concepto por separado. Si el gasto previsto supera el límite, la persona autorizada te llama antes de seguir adelante.
Para el pago, empieza por la respuesta que te haya dado la clínica. Si la persona autorizada adelanta el dinero, deja por escrito que se lo reembolsarás y en qué plazo. Pídele que conserve los recibos y las facturas y que te envíe una copia. Si tienes un seguro para el animal, consulta en las condiciones de tu póliza qué necesitas para solicitar un posible reembolso y hazlo antes de marcharte.
La información sanitaria que debe llevar
Prepara un resumen para la persona autorizada con:
- tratamientos en curso, tal como los haya prescrito el veterinario;
- alergias y medicamentos que debe evitar;
- últimas vacunas;
- enfermedades conocidas;
- pruebas recientes;
- peso reciente;
- cartilla o pasaporte.
Si los datos ya están en PawsPet, la persona autorizada puede consultarlos en la aplicación desde su propio teléfono, solo si la añades como colaboradora del animal con permiso de visualización en el área «Salud»: desde la ficha del animal, toca ⋮ en la parte superior derecha, después «Colaboradores» y «Añadir colaborador». Ya debe tener una cuenta de PawsPet, porque la búsqueda solo encuentra usuarios registrados, y el acceso no caduca automáticamente: elimínala cuando vuelvas. Los documentos del animal, incluido el pasaporte, no son visibles para los colaboradores en la aplicación: entrega por separado una copia de la cartilla y del pasaporte, junto con el resumen.
Para mantener actualizado el resumen, puedes reunir los tratamientos, las alergias, las vacunas, las visitas y las pruebas en la ficha «Salud» de PawsPet: el «Historial» se puede filtrar por tipo y por fecha, así que encontrar la última vacuna o la última prueba es más rápido.
En la clínica: qué hace la persona autorizada
En cuanto llegue a la clínica, la persona autorizada:
- dice enseguida que tiene una autorización y la muestra;
- te llama antes de tomar cualquier decisión que supere el límite de gasto o que esté reservada para ti y, si no respondes, intenta contactar con la persona de reserva;
- anota lo que dice el veterinario y pide instrucciones por escrito para el regreso a casa;
- conserva los recibos;
- te informa en cuanto sea posible.
Las decisiones clínicas corresponden al veterinario: la persona autorizada acompaña, escucha, informa y autoriza únicamente dentro de los límites que hayas establecido por escrito.
Lista de comprobación para completar esta semana
Son pocos pasos, para hacerlos con calma antes de marcharte:
- Llama a la clínica y anota las respuestas.
- Escribe y firma la autorización, o rellena el formulario de la clínica.
- Entrégasela a la persona autorizada y a la clínica, si la acepta por adelantado, junto con las copias de los documentos.
- Acuerda el límite de gasto y la forma de pago.
- Actualiza los datos sanitarios y el resumen.
Preguntas frecuentes
¿Puede un cuidador de mascotas profesional acompañar al animal?
Solo si está previsto por escrito en el acuerdo con el profesional y la clínica lo acepta. Pregunta primero al profesional si está incluido en el servicio que ofrece y en qué condiciones; después, comunica su nombre a la clínica.



