La ficha de emergencia es una sola página, con la fecha de actualización arriba y seis bloques ordenados por urgencia: a quién llamar, cómo reconocerlo, la rutina, la salud, el carácter y dónde encontrar las cosas. Deja una copia cerca de la puerta o en el frigorífico y entrega otra a la persona de confianza.
La leerá un familiar, un vecino o un amigo que tenga que ocuparse de repente de tu perro, tu gato o tu pequeño animal mientras no puedan localizarte. Quien la lea tendrá poco tiempo: en dos minutos, de pie frente a la puerta, debe entender qué hacer.
Cómo prepararla para que la lean
Una página, frases cortas, sin siglas: quien la lea no conoce tus costumbres. Arriba escribe el nombre de la mascota, la fecha de actualización y tu contacto: «Ficha de [nombre], actualizada el [fecha]. Contacto: [tu nombre y teléfono]». Si tienes varias mascotas, prepara una página para cada una.
Escribe instrucciones, no descripciones. «Come dos veces al día» obliga a adivinar; «Comida a las 7.30 y a las 19, cuenco azul, un cacito raso» se puede seguir de inmediato. Además de la copia en papel, pide a la persona de confianza que guarde una foto de la ficha en el teléfono.
Los seis bloques que debes completar
Están ordenados por urgencia: quien solo llegue a leer el primer bloque ya tendrá la información más importante.
A quién llamar
Anota el nombre y el teléfono, en el orden en que deben llamar:
- tu número, al que realmente contestas;
- la persona de confianza;
- una persona de reserva;
- el veterinario habitual, con los días y horarios en que responde;
- el centro veterinario de referencia fuera del horario habitual, si lo conoces (si no, pregunta al veterinario habitual si puede recomendarte uno);
- si tiene seguro, el número de póliza y el contacto.
Cómo reconocerlo
Nombre, especie, raza o cruce, color, marcas distintivas, número de microchip y una foto reciente. Si no tiene microchip, indícalo. Este bloque también sirve si se escapa: quien lo busque podrá describirlo y mostrar la foto. Ejemplo: «Mancha blanca en el pecho, oreja izquierda doblada».
La rutina
- Qué come, cuánto y cuándo, expresado con las medidas que usas tú.
- Agua: dónde está el cuenco y cuándo la cambias.
- Paseos o arenero: horarios y reglas; por ejemplo, «Paseo a las 7 y a las 18, siempre con el arnés»; para el gato, dónde está el arenero y cuándo se limpia.
- Qué es normal en él («siempre deja algo de comida») y qué sería inusual («no se acerca al cuenco»), e indica a quién avisar.
Salud
- Tratamientos en curso, incluidas las dosis: cópialos exactamente de las indicaciones escritas del veterinario o adjunta una foto de la receta. Si no están claros, consúltalo antes de rellenar la ficha.
- Alergias y alimentos que debe evitar.
- Problemas recientes.
- Dónde están la cartilla y los documentos.
Escribe una línea bien visible: «No cambies el tratamiento ni compenses una dosis olvidada sin consultar al veterinario.»
Carácter, miedos y vías de escape
- Cómo cogerlo y cómo meterlo en el transportín.
- Qué le asusta.
- Si tiende a escaparse por la puerta o el balcón: «En cuanto se abre la puerta intenta salir; enciérralo primero en el baño».
- Cómo se comporta con otros animales y con los niños.
- Si es un gato, sus escondites habituales.
Dónde encontrar las cosas
Indica el lugar exacto de cada cosa, no solo la habitación: «Comida y reservas: armario de la entrada, estante de abajo». No olvides:
- comida y reservas;
- medicamentos;
- transportín;
- correa y arnés;
- arena de repuesto;
- productos de limpieza y bolsas.
No tienes que inventar nada: son cosas que ya sabes, solo tienes que organizarlas. Si en la aplicación PawsPet guardas el microchip, el color y las marcas distintivas en la ficha «Anagrafica» y las fotos en la galería de la mascota, completar el bloque de identificación te llevará un minuto: puedes copiar el número de microchip con solo tocarlo.
Errores que hacen que la ficha no sirva
- Dosis anotadas de memoria. Cópialas de la receta o adjunta una foto: quien cuide de la mascota seguirá lo que lea.
- Tratamientos terminados que siguen indicados. Táchalos en cuanto el veterinario los dé por finalizados: quien lea la ficha no puede saber que ya han terminado.
- Información dispersa en distintos mensajes. Reúnela en una página: un mensaje se pierde; la hoja en el frigorífico, no.
- Llaves y dirección completa en la hoja a la vista. No escribas dónde guardas las llaves ni la dirección completa: díselo en persona a la persona de confianza.
- Demasiadas páginas. Deja solo lo que alguien que no conoce a la mascota necesite para cuidarla; el resto se lo explicas en persona cuando le entregues la ficha.
Dónde guardarla y cuándo actualizarla
Deja una copia en casa, en un lugar visible; otra para la persona de confianza, en papel y en foto; y, si quieres, una en el transportín, que acompañe a la mascota.
Actualízala cuando cambien la comida, el tratamiento, el veterinario o los teléfonos, y escribe siempre la nueva fecha: quien la lea podrá saber si la información sigue siendo fiable. Sustituye las copias antiguas para que no haya dos versiones distintas en circulación. Si registras los tratamientos y las alergias en la ficha «Salute» de la mascota en PawsPet, actualiza también la hoja cada vez que los actualices allí.
Para empezar hoy: completa los dos primeros bloques, a quién llamar y cómo reconocerlo, y entrega la ficha a la persona de confianza; pregúntale si cada línea está clara. Añade los otros cuatro durante los próximos días y actualiza la fecha.



