Para que el perro reciba las mismas señales del cuidador, del paseador y de la familia, hacen falta tres cosas en una sola hoja: las palabras y los gestos exactos de las señales, qué premiar y cómo hacerlo, y las normas en casa y durante los paseos. Después bastan unos minutos de práctica, en los que la persona que cuidará del perro utiliza las señales delante de ti.
Por qué las palabras deben ser las mismas
Un perro acostumbrado a «aquí» puede no entender que «ven» significa lo mismo. Si para ti «abajo» significa «bájate del sofá» y para el cuidador «túmbate», la misma palabra expresa dos órdenes distintas y el perro no sabe qué hacer. El tono y el gesto también forman parte de la señal y deben mantenerse coherentes. Y si el sofá está prohibido contigo pero otras personas se lo permiten, el perro puede no entender qué norma debe seguir.
La tabla de señales
Convierte las órdenes que has enseñado en instrucciones que otra persona pueda seguir: una palabra por señal, el gesto, lo que hace el perro y, si la conducta se mantiene durante un tiempo, la señal para terminar. Las filas son ejemplos: sustitúyelas por las señales de tu perro.
| Señal (palabra exacta) | Gesto | Qué hace el perro | Notas para quien la use |
|---|---|---|---|
| «Aquí» (llamada) | Llevar la mano al pecho | Vuelve y se detiene cerca de ti | Dilo una vez, con tono alegre; premia su llegada |
| «Sentado» | Levantar la mano abierta | Se sienta | Prémialo cuando ya esté sentado |
| «Quieto» | Palma abierta hacia él | Se queda quieto hasta oír la señal de fin | Pídeselo durante poco tiempo; termina siempre con «libre» |
| «Libre» (señal de fin) | Abrir los brazos | Puede moverse y abandonar la posición | Úsala también para terminar la espera en la puerta |
| «Suelta» | Mano cerrada delante del hocico | Se aleja de la comida o de los objetos del suelo sin cogerlos | Prémialo cuando se gire hacia ti |
| «Despacio» | Palma hacia abajo | Reduce el ritmo y mantiene la correa floja | Nunca des tirones; premia que la correa esté floja |
| No usar | – | – | Señales que el cuidador no debe usar: por ejemplo, la llamada en el exterior si no está consolidada |
Premios y comida: qué está permitido
Escribe en la parte superior de la hoja las alergias y las intolerancias, junto con los alimentos que debe evitar. En PawsPet, si activas «Compartir», las alergias y las intolerancias registradas en la ficha «Salud» aparecen con su gravedad en el enlace: una página de solo lectura con el resumen de salud, visible para cualquiera que tenga el enlace y que puedes desactivar cuando quieras. Después, escribe:
- Tipo de premio: solo los que dejes tú; también elogios o juegos, si el perro los considera un premio.
- Cuántos: indica un número máximo por paseo, elegido por ti y descontado de la ración acordada con el veterinario.
- Dónde guardarlos: en un bolsillo o en una riñonera cerrada, fuera del alcance del perro.
- Cuándo: después de que ejecute una señal, nunca para que deje de insistir.
- Prohibidos: comida para humanos, sobras y bocados ofrecidos por los transeúntes.
Normas en casa y durante los paseos
Escribe qué está permitido y qué no:
- Sofá y cama: sí o no, y con qué señal debe bajarse.
- Puerta de casa: espera antes de salir, si se lo has enseñado, hasta que oiga «libre».
- Saludos: quién puede saludar al perro y cómo (con las patas en el suelo, sin saltar encima); con otros perros, solo si está acordado.
- Correa: por dónde camina el perro y qué hacer si tira, por ejemplo, detenerse y volver a andar cuando la correa esté floja.
- Juegos: cuáles sí y cuáles no.
- Conductas no deseadas: ignorarlas o interrumpirlas con calma y pedirle una conducta alternativa que el perro conozca; después, premiarlo.
Nunca hagas: aplicar castigos físicos, dar tirones o gritar, usar herramientas que causen dolor o miedo, ni introducir señales nuevas sin acuerdo.
La práctica conjunta y la sesión con el educador canino
Antes del primer encargo, organiza una práctica breve con el perro, en los lugares donde usaréis las señales:
- Muestra cada señal de la tabla, con su palabra y su gesto.
- Pide al cuidador que repita cada señal y corrige las diferencias de tono o de gesto.
- Acordad cómo comunicar las dudas, por ejemplo mediante un mensaje, en vez de improvisar.
Si el perro ya sigue un programa educativo, si se turnan varias personas o si cuesta mantener algunas normas, conviene organizar una sesión de los tres con el educador canino, que puede ayudar a precisar la tabla y practicar juntos las señales. La presencia del cuidador debe acordarse con el educador y no está garantizada: el chat con él solo se abre después de reservar. Para elegir un educador, en el marketplace de PawsPet puedes buscar los servicios de «Adiestramiento» o «Adiestramiento de obediencia» y leer las descripciones y las reseñas antes de reservar.
Después de la primera semana
Pregúntale al cuidador:
- qué señales han funcionado;
- en qué momentos el perro ha dudado;
- qué normas han sido difíciles de mantener.
Actualiza la tabla con las respuestas y corrige lo que se haya entendido mal. Si el cuidador prefiere otros métodos, aclara con calma qué no es negociable (nada de castigos físicos, tirones ni gritos) y en qué aspectos hay margen; si no hay acuerdo, consúltalo con el educador o valora elegir a otra persona.
Completa hoy la hoja, empezando por la tabla, y déjala junto a la correa o envíasela al cuidador antes de la práctica.



