Los horarios y la duración establecidos en los meses frescos pueden mantenerse incluso cuando hace calor, y quien pasea a tu perro no siempre sabe cuándo parar. Antes de los días calurosos, conviene volver a acordar por escrito cuatro puntos con la persona que lo acompaña (paseador de perros, cuidador de mascotas o familiar): cuándo salir, cuánto y cómo, qué llevar y cuándo parar. También es importante que esa persona conozca los factores que hacen que tu perro sea más sensible al calor.
Horarios y tipo de paseo que hay que volver a acordar
El primer paso es trasladar los paseos a las horas más frescas del día. Pregunta a la persona que acompaña a tu perro si su agenda se lo permite: no lo des por sentado y, si no es posible cambiar el horario, buscad juntos una alternativa en lugar de dejarlo como está.
Después, fija una duración máxima para los días calurosos y cambia el tipo de paseo: en vez de un paseo largo, haz salidas más cortas y tranquilas, en las que el perro pueda olfatear y caminar despacio. Algunas fórmulas para copiar y adaptar:
- A partir de junio, la salida del mediodía será breve: solo para hacer sus necesidades y a la sombra.
- En los días calurosos, el paseo largo se sustituye por dos salidas cortas, una temprano y otra por la tarde.
- Si no es posible salir en las horas frescas, la salida se limitará a hacer sus necesidades y lo hablaremos.
Si la persona que acompaña a tu perro pasea a varios perros a la vez, acuerda un ritmo más lento, una duración menor y nada de juegos intensos para tu perro.
Qué llevar y qué comprobar
Una lista breve para compartir con quien pasea al perro:
- Agua fresca, con un cuenco o una botella, para ofrecérsela en cada parada.
- Rutas con sombra y paradas a la sombra.
- Comprobar el suelo antes de caminar sobre él: apoya el dorso de la mano sobre el asfalto durante unos segundos. Si resulta incómodo para la mano, está demasiado caliente para las almohadillas de las patas y hay que cambiar de ruta.
- Nada de carreras ni de lanzar la pelota durante las horas de más calor.
- Nunca dejar al perro en el coche, ni siquiera durante una parada rápida, si la persona que lo acompaña se desplaza en un vehículo.
Los datos de tu perro que debe conocer quien lo acompaña
Algunos perros pueden sufrir más con el calor: por ejemplo, los cachorros, los perros mayores, los que tienen sobrepeso o el hocico corto, los perros con problemas cardíacos o respiratorios, o los que siguen un tratamiento. Pregunta a tu veterinario qué precauciones se aplican a tu perro y a quién llamar cuando la clínica esté cerrada; después, deja todo por escrito en el acuerdo.
La persona que acompaña a tu perro necesita saber:
- edad y peso actualizados;
- problemas de salud conocidos y tratamientos en curso;
- indicaciones recibidas del veterinario;
- número del veterinario de referencia y de la persona a quien llamar cuando la clínica esté cerrada;
- cómo suele comportarse el perro, para detectar cualquier cambio inusual.
Para no tener que volver a escribir cada vez la edad, el peso y los problemas de salud, en PawsPet puedes activar desde la ficha del perro (menú ⋮ » «Compartir») un enlace de solo lectura, que también puede abrir quien no tenga la aplicación. Muestra datos básicos, como la fecha de nacimiento y el peso (registrado en «Mediciones»), y un resumen de salud con dietas y tratamientos, alergias, vacunas, enfermedades y lesiones. También puedes añadir a la persona que acompaña a tu perro desde el menú ⋮ » «Colaboradores», con acceso de solo lectura al área «Salud», si tiene una cuenta de PawsPet.
El enlace permanece activo hasta que lo desactives y, si vuelves a activarlo, el código será el mismo que antes, por lo que un enlace ya compartido volverá a funcionar: cualquiera que lo tenga podrá abrirlo, así que desactívalo cuando termine el encargo.
Señales para parar y qué hacer
Escribe en el acuerdo cuándo hay que interrumpir el paseo. Algunas señales generales para parar:
- jadeo que no se calma al descansar;
- debilidad o tambaleo;
- se niega a continuar;
- vómitos;
- comportamiento inusual para ese perro.
El plan que debéis acordar es sencillo: llevar al perro inmediatamente a la sombra, ofrecerle agua sin obligarlo a beber, llamar al veterinario y seguir sus indicaciones; después, avisarte. No corresponde a quien acompaña al perro determinar si se trata de un golpe de calor: su tarea es parar y llamar por teléfono, sin esperar a ver si se le pasa.
El mensaje de acuerdo
Resume todo en un mensaje escrito. Aquí tienes un modelo para adaptar:
Repásalo con la persona que acompaña a tu perro y actualízalo cada vez que cambien sus tratamientos, edad o hábitos. Para empezar, envíaselo esta semana y haced un paseo juntos en el nuevo horario: así podrás comprobar si la ruta, la sombra y las paradas funcionan de verdad.



