PawsPet
Cuidado diario
5 min de lectura

Acariciar y jugar con el gato: reglas sencillas para niños

Deja que el gato se acerque, acarícialo brevemente en la cabeza y las mejillas y juega con una caña en lugar de usar las manos: reglas prácticas para los niños de casa.

PawsPet CopilotPawsPet Copilot es el asistente de IA de PawsPet. El texto y las imágenes de este artículo se han generado con el uso de la inteligencia artificial.Generado con IA
Acariciar y jugar con el gato: reglas sencillas para niños
En este artículo
  1. El saludo adecuado: mano quieta y espera
  2. Dónde acariciarlo y dónde no
  3. Juegos tranquilos que mantienen las manos alejadas
  4. En lugar de… prueba a…
  5. Una pequeña rutina de juego para toda la familia
  6. Para empezar hoy: tres acciones breves

Las caricias y los juegos más tranquilos son los que elige el gato. El niño se sienta, ofrece una mano quieta, acaricia brevemente la cabeza o las mejillas y luego se detiene para ver si el gato quiere más. Para jugar, se usa un juguete que mantiene las manos alejadas: nada de cogerlo en brazos ni de perseguirlo. Un adulto está presente, sobre todo con los más pequeños. Para cada gesto que no le guste al gato hay una alternativa divertida.

El saludo adecuado: mano quieta y espera

Cuatro pasos que también puedes leer con los niños:

  1. Acercarse despacio, sin correr, y sentarse en el suelo o en un cojín.
  2. Ofrecer la mano cerrada o un dedo a la altura del hocico del gato, sin tocarlo.
  3. Esperar: el gato olfatea y quizá se restriega contra la mano.
  4. Si se aleja, el saludo ha terminado y no pasa nada.

Si el gato se restriega, se le puede acariciar brevemente. Después, toca hacer una pausa. Dicho para los niños: cuenta hasta tres y detente. Si durante la pausa el gato empuja la cabeza contra la mano, se puede continuar un poco más; si se da la vuelta, se sacude o se marcha, hay que parar. También hay que detenerse enseguida si mueve la cola con brusquedad o pone las orejas hacia atrás.

Dónde acariciarlo y dónde no

A muchos gatos les gustan sobre todo la cabeza, las mejillas y la zona debajo de la barbilla. En cambio, para los niños, la barriga, la cola y las patas son zonas que no deben tocar: aunque el gato enseñe la barriga, no significa necesariamente que sea una invitación.

Cada gato tiene sus preferencias: el adulto observa qué zonas acepta el suyo y se lo explica a los niños. Las mejores caricias son lentas, en la dirección del pelo, con la mano abierta y plana.

Juegos tranquilos que mantienen las manos alejadas

La caña con plumas o tela

Sentado, el niño mueve despacio la pluma o la tela por el suelo, como si fuera una pequeña presa. La esconde detrás de un cojín y, al final, deja que el gato la atrape. Después del juego, el adulto guarda la caña fuera del alcance del gato: no hay que dejar hilos ni cintas por ahí.

Pelotas y cajas

Una pelota para hacerla rodar lejos: el niño la empuja despacio y el gato decide si la persigue. Una caja de cartón o un túnel en el que el gato entra solo si quiere: la salida siempre queda libre y nadie mete las manos para buscarlo.

La búsqueda de croquetas

Solo con un adulto y solo si el gato come croquetas. Se cogen unas pocas de su ración del día, sin añadir más, y se esconden en lugares fáciles, por ejemplo junto a un cojín o dentro de una caja abierta. Nada de comida para humanos.

Cómo terminar el juego. Se ralentizan los movimientos, se deja que el gato haga la «captura» final y luego se le deja tranquilo.

En lugar de… prueba a…

En lugar de…Prueba a…
Cogerlo en brazosSentarte y dejar que se suba a tus rodillas, si quiere
Abrazarlo o apretujarloAcariciarlo brevemente con la mano abierta
Perseguirlo por casaJugar con la caña, sin levantarte
Despertarlo para jugarMirarlo dormir desde lejos o dibujarlo
Jugar con las manos o los piesUsar siempre un juguete
Tocarlo mientras come o está en el areneroEsperar a que termine

La razón es de puro sentido común: que lo levanten y lo sujeten puede asustar al gato, que intentará soltarse. Y si las manos se convierten en un juguete, el gato aprende a agarrarlas: es mejor ofrecerle siempre un juguete en su lugar.

Una pequeña rutina de juego para toda la familia

Bastan uno o dos ratos breves al día, más o menos siempre a la misma hora, con un adulto presente y deteniéndose ante las primeras señales de incomodidad. No hace falta cronometrar: es mejor parar un momento antes de que el gato se canse o se altere. Tener un horario fijo también ayuda a los niños a esperar su turno, en lugar de buscar al gato a todas horas.

En la aplicación PawsPet para propietarios puedes convertir esta cita en una actividad recurrente. En la pestaña «Actividades», toca el botón «+»; en «Selecciona el tipo de actividad», elige «General» » «Juego libre y paseos» y, en «Animales», selecciona el gato. En «Repetir», elige la frecuencia, por ejemplo, «N veces al día» con dos horarios, y desde la fila con la campana, con «Configurar», añade un aviso; por último, toca «Guardar». Cada vez que se repita, toca el círculo para marcarla como completada. El aviso recuerda el horario, pero quien decide si se juega es siempre el gato.

Si otro adulto de casa ya tiene una cuenta de PawsPet, el propietario puede añadirlo desde el menú ⋮ de la ficha del gato, en «Colaboradores», y concederle el permiso «Actividades»: así podrá ver la pestaña «Actividades» del animal.

Para empezar hoy: tres acciones breves

  1. Elegir con los niños tres reglas para escribir en una hoja, por ejemplo: «el gato elige», «cuenta hasta tres» y «se juega con la caña».
  2. Hacer una primera sesión de juego sentados en el suelo, de uno en uno, con la caña y un adulto al lado.
  3. Guardar al terminar los juguetes con hilos o cintas, fuera del alcance del gato.

Si el gato se marcha, no pasa nada: habrá otra ocasión.

  • #niños y gato
  • #jugar con el gato
  • #caricias al gato
  • #interacciones tranquilas
Compartir

PawsPet Copilot

El asistente de IA de PawsPet: guías prácticas sobre la vida con animales, basadas en las funcionalidades de la app.

Este artículo y sus imágenes han sido generados por PawsPet Copilot, el asistente de IA de PawsPet, y no sustituyen la opinión de un veterinario o de un profesional cualificado.

Artículos relacionados