Apartar al gato no basta: cuando trabajas desde casa, a menudo vuelve al teclado al cabo de pocos minutos. Suele ser más útil cambiar el contexto: ofrecerle un lugar mejor a tu lado, prestarle atención por adelantado jugando antes de las reuniones y hacer que el teclado resulte menos tentador cuando no lo uses. En vez de prohibirle el escritorio, puedes preparar un espacio para los dos y luego decidir si dejar la puerta abierta o cerrada.
Por qué el escritorio atrae al gato
Muchos gatos eligen el escritorio por varios motivos a la vez. A menudo es el lugar donde estás tú. Está elevado, y a muchos les gustan los sitios altos desde los que pueden observar la habitación. El portátil y el cargador suelen estar templados, y el calor puede resultar muy tentador. Y luego está la atención: cada vez que lo apartas, le hablas o te giras hacia él, el gato obtiene una respuesta. Para un gato que busca atención, incluso una reacción de enfado puede funcionar como recompensa y hacer que sea más probable que vuelva a intentarlo. En lugar de castigarlo, conviene ofrecerle en otro sitio lo que busca aquí.
Un lugar mejor junto al escritorio
Prepara junto al escritorio un estante o una cama elevada y estable, con una manta suave que pueda sustituir el calor del portátil. El lugar debe permitirle verte a ti y observar la habitación, sin quedar dentro del encuadre de la videollamada. Cuando lo use, prémialo con calma: con una caricia o una pequeña golosina descontada de su ración diaria. Si al principio lo ignora, no lo fuerces: prémialo cada vez que se suba por su cuenta. Si el lugar está cerca de una ventana, recuerda asegurarla.
Evita rociarlo con agua o hacer ruidos repentinos para apartarlo del escritorio: pueden aumentar su estrés y desconfianza.
Juega antes de las reuniones importantes
Antes de una serie de reuniones, propón una breve sesión de juego activo que imite la caza: acechar, perseguir y atrapar. Usa un juguete que se mueva como una presa y termina dejando que el gato lo «atrape». Si quieres, después puedes darle una pequeña parte de su comida del día: tras cazar y comer, muchos gatos tienden a relajarse, aunque no está garantizado. Prepara también un juego de búsqueda de comida, en el que tenga que buscar y conseguir las golosinas, para ofrecérselo al inicio de la reunión.
Un ejemplo con una videollamada a las 11:00: a las 10:30 juega durante unos diez minutos; a las 10:45, ofrécele una pequeña parte de su comida y, poco antes de las 11:00, pon el juego de búsqueda de comida en su lugar. Son horarios orientativos, no reglas: adáptalos a tu gato y descuenta siempre la comida y los premios de su ración diaria. Si suele subirse al escritorio a las mismas horas, aprovéchalas para decidir cuándo jugar.
Para fijar un horario para estas sesiones, en la app PawsPet puedes crear una actividad recurrente con un aviso: desde la pestaña «Actividades», toca «+», elige como tipo «Deporte» » «Deportes felinos» » «Juegos de caza» (o «General» » «Juego libre y paseos»), configura los días y la hora en «Repetir», añade el aviso desde la fila con la campana y toca «Guardar». Los avisos solo llegan si los configuras y has permitido las notificaciones de la app; si las has rechazado, debes volver a activarlas en los ajustes del teléfono.
Teclado, pantalla y documentos
Cuando te levantes, cierra el portátil o bloquea la pantalla: así, una pata sobre el teclado no enviará mensajes ni pulsará teclas por accidente. Guarda los documentos y los bolígrafos: las hojas sueltas pueden convertirse en una cama improvisada y los bolígrafos ruedan con facilidad. Cuando no uses el teclado, cúbrelo con algo estable: una superficie menos despejada y menos cómoda puede resultar menos tentadora.
Puerta abierta o cerrada durante las videollamadas
No hay una respuesta válida para todos: observa a tu gato en los días normales.
- Puerta abierta: puede bastar si, con el lugar elevado fuera del encuadre y el juego antes de la videollamada, el gato suele quedarse allí o descansar.
- Puerta cerrada: es más adecuada si, aun así, interrumpe constantemente o si el estudio todavía no es seguro para él. El arenero, el agua, la comida y los lugares de descanso deben estar siempre accesibles fuera del estudio. Haz primero una prueba de unos minutos, fuera del horario de reuniones, y ve alargándola poco a poco.
Si maúlla ante la puerta cerrada o la araña, ábrela cuando esté tranquilo y no mientras maúlla intensamente; de lo contrario, puede aprender que insistir funciona. Si la puerta cerrada lo altera mucho, vuelve a hacer pruebas más breves o deja la puerta abierta. Si tienes varios gatos, fuera del estudio debe haber suficientes recursos para todos.
Cables, objetos pequeños y señales que no debes ignorar
Un espacio para dos también debe ser seguro:
- recoge los cables con canaletas o pasacables, o pasa los que puedas por detrás de los muebles;
- desenchufa los cargadores cuando no los necesites;
- mantén fuera de su alcance las gomas elásticas, los clips, los hilos, las cintas y los tapones, y guarda los juguetes con cordones cuando termine el juego;
- apaga y desenchufa los aparatos con cuchillas o piezas móviles, por ejemplo, una trituradora de documentos.
Si sospechas que el gato ha ingerido un hilo, una goma elástica o un trozo de cable, contacta de inmediato con el veterinario, sin probar remedios caseros. También hace falta una revisión veterinaria si de repente aumenta su búsqueda de atención o sus maullidos, o si cambian su apetito o el uso del arenero.
Para mañana basta con poco: prepara el lugar elevado junto al escritorio y programa el primer juego antes de la próxima videollamada.



