Que un gato no se deje ver por alguien que no conoce bien no es, por sí solo, señal de enfermedad. Para saber cómo está, importan más las señales entre una visita y otra: el comedero, el agua, el arenero y la casa. Sin embargo, hay situaciones en las que no conviene esperar a la siguiente visita: las encontrarás en la última sección.
Esta guía es para dos personas: para ti, que estás de viaje y recibes un «he pasado, pero no he visto al gato», y para quien entra en casa sin saber si debe preocuparse.
Por qué no verlo no basta para saber cómo está
Muchos gatos se esconden delante de alguien poco conocido, ya sea un amigo o un cuidador de gatos, o cuando la casa está vacía y todo es distinto de lo habitual. Algunos se dejan ver al cabo de unos minutos, otros esperan a que se vaya la visita y otros salen enseguida a saludar: depende de cada gato. Por eso, verlo o no verlo, por sí solo, aporta poca información.
Antes de irte, explica a quien vaya a pasar cómo suele comportarse tu gato con los desconocidos: ¿se esconde? ¿Dónde? ¿Al cabo de cuánto tiempo, si es que llega a dejarse ver? Si suele recibir a las visitas, coméntalo: en ese caso, que el gato desaparezca merece más atención.
Antes de irte: el mapa de sus escondites
Enseña en persona a quien vaya a pasar los escondites habituales del gato, por ejemplo debajo de la cama o detrás del sofá, y anótalos habitación por habitación. Después, prepara la casa:
- mantén cerrados los espacios donde sería difícil verlo o de los que no podría salir por sí solo, como armarios, cajones y habitaciones que no se necesiten, después de asegurarte de que no hay nada dentro;
- deja una linterna a mano para mirar debajo y detrás de los muebles sin moverlos;
- acordad un horario de visita lo más regular posible: las observaciones realizadas a la misma hora se comparan mejor.
Decidid también cómo recibirás el informe, por ejemplo, mediante un mensaje con fotos del comedero y el arenero. Si todavía tienes que elegir a quién irá a pasar, en la pestaña «Servicios» de PawsPet puedes buscar servicios de «Cuidado de mascotas» (no se garantiza que estén disponibles en tu zona) y, solo después de hacer la reserva, usar el chat del pedido para acordar cómo recibir el informe e intercambiar fotos (los archivos adjuntos requieren conexión).
En cada visita: señales de que el gato está bien
En cada visita, quien vaya a pasar debe revisar el comedero, el agua, el arenero y la casa, siempre en el mismo orden. Estas comprobaciones no son un diagnóstico, pero permiten ver si algo cambia.
| Qué revisar | Qué observar | Qué escribir en el informe |
|---|---|---|
| Comida | Si se ha acabado, queda parte o está intacta en comparación con la cantidad que se dejó | «Se ha acabado», «queda parte» o «intacta», y si es diferente de la última vez |
| Agua | Si el nivel ha bajado o no; si el cuenco está volcado | «Ha bajado», «igual» o «volcado» |
| Arenero | Pis y caca en comparación con la última visita; si hay algo inusual o no hay nada | «Como la última vez», «más», «menos» o «nada»; qué te parece inusual; mejor con una foto |
| Casa | Vómito, diarrea, objetos movidos, señales de actividad | Qué has encontrado y dónde, o «nada inusual» |
| Gato | Si lo has visto o lo has oído, y en qué lugar | «Visto debajo de la cama, tranquilo», «oído desde el dormitorio» o «no encontrado» |
La comparación con la visita anterior importa más que un dato aislado: que el comedero esté medio vacío, por sí solo, dice poco.
Si se han consumido la comida y el agua, se ha usado el arenero y no hay nada inusual en casa, tienes buenos indicios (no la certeza) de que el gato está bien, aunque se haya dejado ver poco.
Cómo buscarlo sin obligarlo a salir
Estos pasos son para quien entra en casa; si estás de viaje, envíaselos a quien vaya a pasar.
- Entra y cierra enseguida la puerta de casa para que el gato no pueda salir.
- Con una linterna, mira en los escondites conocidos sin sacar al gato.
- Habla en voz baja y siéntate unos minutos en la habitación, sin insistir.
- No muevas muebles si el gato está detrás y no dejes abiertas ventanas ni puertas que den al exterior durante la búsqueda.
- Si ves u oyes al gato y parece tranquilo, basta con anotarlo, también con una foto tomada desde lejos; después, completa las comprobaciones de la tabla. Si no lo encuentras en ninguno de sus escondites habituales, ve enseguida a la sección siguiente.
Cuándo no esperar a la siguiente visita
Si eres quien va a pasar, no esperes a la siguiente visita: contacta de inmediato con el veterinario y después con el propietario, según lo acordado, en estos casos:
- la comida está intacta y no hay señales de pis ni caca en el arenero;
- no se encuentra al gato en ninguno de sus escondites habituales;
- hace esfuerzos o intenta orinar repetidamente sin conseguirlo;
- respira con dificultad o con la boca abierta;
- vomita repetidamente, tiene diarrea, heridas o cojera, o no se mueve.
Si no encuentras al gato, revisa enseguida también los balcones, las ventanas y las habitaciones cerradas: podría haberse escapado o haberse quedado encerrado en una habitación. Si algo te preocupa y no aparece en la lista, avisa igualmente al propietario.
Antes de irte, acordad cómo os pondréis en contacto en estos casos y a quién hay que llamar primero.



