Si una caída o un malestar te llevan a un ingreso hospitalario imprevisto, tu perro o tu gato se queda en casa y nadie sabe que está allí. Preparar un plan de emergencia sencillo lleva una tarde y tiene cinco partes: dos personas de contacto con llaves, un aviso que vaya contigo, una ficha de instrucciones, unas pequeñas provisiones listas y una prueba de vez en cuando. Conviene plantearlo desde el punto de vista de quien entrará en casa en tu lugar. El mismo plan también sirve para ausencias breves e imprevistas.
Dos personas de contacto, no una
Una sola persona no basta: la primera persona de contacto puede estar fuera o indispuesta justo ese día. Elige a dos y pregúntale explícitamente a cada una:
- si puede entrar en casa con poco aviso;
- si puede quedarse con el animal unos días o solo pasar para darle de comer y limpiar;
- cómo prefiere que la avisen.
Entrega a ambas una copia de las llaves y guarda sus números con un nombre fácil de reconocer, por ejemplo, «Marta – llaves y gato». Dales también el contacto del veterinario y pregunta al veterinario cómo gestiona una consulta cuando acude una persona de confianza.
Si no hay nadie disponible, pregunta con antelación al veterinario o a una asociación de tu zona qué soluciones temporales conocen, como un cuidador de animales o una residencia. No necesariamente existen en todas partes ni son gratuitas.
Un aviso que vaya contigo
El aviso sirve para que sepan que hay un animal en casa cuando tú no puedes decirlo. Tres opciones:
- una tarjeta en la cartera o entre tus documentos personales, con una frase como «Hay un gato solo en casa: avisar a…», seguida del nombre y el número de la persona de contacto;
- una nota visible en la parte interior de la puerta de casa, con la misma frase;
- la misma información, comunicada a tus familiares y al médico de familia.
Si tu teléfono permite guardar contactos o información de emergencia, añade una línea sobre el animal y el nombre de la persona de contacto.
La ficha de instrucciones: qué escribir
Basta con una página, escrita a mano o impresa, que responda a las preguntas de alguien que no conoce tus rutinas:
| Elemento | Qué escribir |
|---|---|
| Alimentación | Qué suele comer, cuánto le das y a qué hora, dónde están la comida y el medidor. Ej.: «Pienso por la mañana y por la noche; saco y medidor debajo del fregadero». |
| Tratamientos en curso | Nombre, horarios y forma de administración según la prescripción del veterinario, dónde se guardan los medicamentos y el aviso de que no se debe cambiar nada. Ej.: «Tratamiento por la noche, según lo prescrito; medicamentos en el cajón. No modificarlo». |
| Veterinario | Nombre, teléfono y dirección de la clínica. |
| Identificación | Número de microchip, si lo tiene, y una foto reciente. |
| Hábitos y carácter | Dónde se esconde el gato, sus miedos, los horarios de paseo del perro y cómo ponerle la correa o el arnés. Ej.: «Gato: se esconde debajo de la cama. Perro: sale a las 7, 14 y 21». |
| Dónde encontrar las cosas | Transportín, correa, arenero y documentos impresos del animal. |
Deja una copia en el frigorífico y entrega otra a cada persona de contacto.
Si usas la app PawsPet y has registrado dietas, tratamientos y alergias en la sección «Salud» del animal, puedes facilitar a la persona de contacto un resumen fácil de leer. En «Animales», abre el animal, toca el menú ⋮ en la parte superior derecha, elige «Compartir», activa la función y envía el enlace de solo lectura con «Compartir». La persona de contacto puede abrirlo desde cualquier navegador, incluso sin la app ni una cuenta, y verá fotos, datos básicos, microchip y un resumen de dietas y tratamientos, alergias, vacunas y enfermedades. En cambio, a un familiar que ya tenga una cuenta PawsPet puedes darle acceso desde «Colaboradores» en el mismo menú y elegir los permisos; por ejemplo, solo «Ver» en salud.
Las limitaciones: quien tenga el enlace verá toda la página, incluida la ubicación si la has añadido, así que envíaselo solo a personas de confianza. Ni el enlace ni los colaboradores muestran documentos o pasaporte. Si desactivas la función, el enlace deja de funcionar, pero si la vuelves a activar, un enlace enviado anteriormente vuelve a ser válido: el código sigue siendo el mismo. Se necesita conexión: la ficha en papel sigue siendo imprescindible.
Provisiones y objetos a mano
Quien llegue con prisa no debería tener que buscar nada. Prepara, según el animal:
- comida y arena para unos días, en un lugar fácil de encontrar;
- el transportín, accesible sin tener que subirse a una silla;
- la correa, cerca de la puerta;
- una copia de los documentos del animal, junto con la ficha.
Poner a prueba el plan
Pide a cada persona de contacto que entre una vez mientras estás en casa y encuentre por su cuenta todo lo que aparece en la ficha: comida, medicamentos, transportín y documentos. Si no encuentra algo, corrige la ficha. Repite la prueba de vez en cuando y actualiza la ficha y la app cada vez que cambie la comida, el tratamiento, el veterinario o la persona de contacto. Si tienes varios animales, prepara una ficha para cada uno.
Por dónde empezar hoy
Tres acciones para hoy mismo: llama a la primera persona de contacto y pregúntale si está de acuerdo; escribe la tarjeta para la cartera; completa las primeras líneas de la ficha, empezando por la alimentación y el veterinario. Si ayudas a uno de tus padres, hacedlo juntos: quien vive con el animal conoce sus hábitos. Ningún plan elimina todos los imprevistos, pero quien entre en casa en tu lugar sabrá a quién avisar y qué hacer.



