El transporte forma parte del servicio: acuerda por escrito con el propietario cuándo y cómo transportarás al perro; recopila la información que necesitas durante el trayecto; dale a cada perro un espacio seguro y separado; planifica las rutas para reducir las esperas y el tiempo a bordo; no dejes nunca a los perros solos en el vehículo. Estos son los pasos de un procedimiento que un paseador de perros, un cuidador de mascotas o un educador canino puede repetir en cada salida y explicar a sus clientes, también en verano y cuando viaja con varios perros.
El acuerdo con el propietario antes del primer trayecto
El acuerdo puede ser breve: unas pocas líneas claras que el propietario acepte por escrito y que actualices cuando cambie algo. Deja por escrito:
- en qué ocasiones y a qué lugares conducirás: zona de esparcimiento para perros, campo de trabajo, casa del cliente o, si lo solicita, clínica veterinaria;
- cómo viajará el perro y en qué espacio del vehículo;
- a quién contactar y a qué veterinario acudir si el perro se encuentra mal durante el trayecto;
- la autorización para llevarlo al veterinario en caso de emergencia, dentro de los límites que hayáis acordado.
Consulta con tu aseguradora si la cobertura profesional incluye también los traslados. Las llaves, los pagos y otros aspectos del contrato son un tema aparte que queda fuera de este artículo.
La información que debes recopilar sobre cada perro
Pregúntale al propietario antes del primer trayecto, no después del primer problema:
- Tolerancia al coche: si se marea o tiene miedo, y si está acostumbrado a viajar.
- Subida y bajada: cómo sube y baja, y si necesita ayuda.
- Tamaño: para elegir el espacio adecuado.
- Compatibilidad: con qué otros perros puede viajar y con cuáles no.
- Salida del vehículo: si tiende a salir disparado al abrir la puerta o el transportín.
- Equipamiento: arnés y correa que se deben usar.
- Salud: las condiciones que el propietario considere relevantes para el viaje y qué hacer si aparecen señales de malestar.
No le administres medicamentos a menos que lo hayáis acordado por escrito con el propietario, siguiendo las indicaciones de su veterinario.
Para tener a mano estas indicaciones antes de cada salida, en la aplicación PawsPet Business puedes anotarlas en la ficha del animal del cliente con «Registra» y el tipo «Nota», y vincular cada cita de Agenda con el cliente y sus animales, añadiendo las notas útiles para esa salida. Necesitas un perfil profesional y tener activas las secciones Agenda y Clientes en la aplicación.
Preparar el vehículo: un espacio seguro para cada perro
Cada perro necesita su propio espacio. Esto es lo que necesitas:
- transportines o jaulas fijados de forma que no se deslicen ni se muevan durante la conducción;
- espacios lo bastante grandes para que el perro pueda ponerse de pie, darse la vuelta y tumbarse, con las aberturas de ventilación siempre despejadas;
- perros de distintas familias en espacios separados, nunca sueltos juntos;
- superficies antideslizantes y lavables;
- correas y cuencos a mano.
No transportes más perros de los que puedas atender con atención durante el trayecto y en las operaciones de carga y descarga. Enséñale al propietario dónde viajará su perro: es una forma concreta de explicarle cómo trabajas.
Recogida, ruta y esperas
Planifica la ruta antes de salir: el orden de recogida depende de qué perros se llevan bien y de cuánto tiempo pasará cada uno a bordo. Cuando la ruta lo permita, el perro que se marea sube el último y baja el primero. Acuerda horarios precisos de recogida y entrega, y pide que tengan al perro listo para salir: así se reducen las esperas para todos.
En cada parada, abre un transportín cada vez y engancha la correa antes de que el perro baje. Aparca a la sombra y lejos del tráfico. No permitas que los perros saquen la cabeza por la ventanilla y comprueba que el aire acondicionado o la ventilación lleguen realmente a los transportines.
No dejes nunca a los perros solos en el vehículo mientras vas a recoger o devolver a otro perro, sobre todo cuando hace calor. Organiza las rutas para que no ocurra; si trabajas solo, revisa el recorrido o el número de perros por salida. En verano, cuando puedas, elige las horas más frescas y reduce al mínimo las esperas con los perros a bordo.
Limpieza entre un perro y otro
Entre un perro y otro, retira el pelo y la suciedad de los transportines y las mantas, y después limpia las superficies con productos adecuados, siguiendo las instrucciones del fabricante. Usa una manta para cada perro. Si un perro muestra signos de malestar, evita compartir espacios y equipamiento con los demás y avisa al propietario.
Imprevistos durante el trayecto: kit y plan
Ten siempre en el coche agua, cuencos, una correa de repuesto, bolsas, toallitas, mantas, un botiquín de primeros auxilios para animales y la lista de contactos y veterinarios que te hayan indicado los clientes.
Si un perro se encuentra mal o se agita mucho, detente en un lugar seguro y sigue lo acordado, llamando al propietario o al veterinario. En caso de avería o de un atasco largo, la prioridad es poner a salvo a las personas y proteger a los perros del calor. Después de cualquier imprevisto, informa al propietario y anota qué ha ocurrido, cuándo y a quién has avisado.
Si ofreces el transporte como un servicio independiente, indícalo por separado en el presupuesto y consulta con una asociación profesional, un asesor o las autoridades competentes si existen requisitos específicos, que este artículo no aborda.
Actualiza hoy tu ficha de bienvenida con los apartados sobre transporte (o crea una si todavía no tienes una) y prepara el kit del coche. Con estas dos cosas listas, podrás explicarles a los clientes en pocos minutos cómo viajarán sus perros.



