En los días de heladas, cuando se esparce sal u otro producto anticongelante por calles y aceras, elige, siempre que puedas, una ruta que no esté tratada y evita las paradas prolongadas sobre los gránulos. Al volver, enjuaga y seca enseguida las patas y revisa las almohadillas; las botas y el bálsamo son opciones si el perro los acepta. Las heridas, la cojera o los síntomas después de que haya lamido sal son motivos para consultar al veterinario.
Por qué la sal y los productos anticongelantes molestan
Los gránulos pueden ser abrasivos y quedarse entre las almohadillas. Si están secas o agrietadas, el contacto puede causar escozor: quizá por eso algunos perros levantan una pata o se lamen sin parar.
Al lamerse, el perro también puede ingerir los restos que quedan en las patas. A menudo no sabes qué producto se ha utilizado, así que trata con la misma precaución cualquier tramo cubierto de gránulos. La nieve sucia y los charcos cerca de los coches también pueden contener otros residuos: es mejor que el perro no los coma ni los lama.
Antes de salir: ruta y protecciones
Cuando sea seguro, prefiere calles o tramos con menos gránulos, aunque el paseo se alargue un poco. En los cruces y las paradas de autobús suele acumularse sal: evita detenerte mucho tiempo y, si puedes, haz que el perro espere en un lugar más limpio.
El pelo largo entre las almohadillas puede retener hielo y gránulos: pregunta al peluquero canino o al veterinario si conviene recortarlo. El bálsamo protector para las almohadillas debe elegirse con el veterinario.
Si optas por botas para perros, acostúmbralo poco a poco: deja que se las pruebe en casa, con algunas golosinas y solo unos minutos cada vez. Comprueba que la talla sea adecuada y que no le provoquen rozaduras; si el perro las rechaza, no lo fuerces.
Durante el paseo, evita que el perro coma nieve o lama charcos: lleva la correa corta en los tramos sucios y prémialo cuando te mire en vez de olfatear el suelo. Si se detiene, levanta una pata o de pronto camina más despacio, llévalo a un tramo más limpio y revisa sus patas: si le molestan, conviene acortar el paseo.
Ninguna de estas medidas ofrece garantías: por eso, la revisión al volver es el paso más importante.
Al volver: rutina para las patas
Sigue siempre la misma secuencia, incluso después de una salida corta:
- Deja cerca de la puerta una toalla y un recipiente o una botella de agua tibia.
- Enjuaga las patas y la barriga si había nieve sucia, antes de que el perro empiece a lamerse.
- Limpia con cuidado entre las almohadillas para retirar los gránulos.
- Seca bien, también entre los dedos.
- Revisa si hay rojeces, cortes, grietas o gránulos atascados.
- Premia al perro para que la rutina se convierta en un momento agradable.
Para no olvidarte de revisar las patas en los días de heladas, puedes crear una actividad recurrente en la aplicación PawsPet «Cuidado de uñas y patas» (Pestaña «Actividades» » «+» » «Seleccionar el tipo de actividad» » «Higiene» » «Cuidado de uñas y patas»), con «Repetir» en los horarios de los paseos, «Duración» en «Hasta una fecha» y un aviso desde la campana; cada vez la marcas como hecha tocando el círculo. El recordatorio no protege las patas: solo te ayuda a acordarte de revisarlas.
Cuándo consultar al veterinario
Contacta con el veterinario si observas:
- cojera que no desaparece;
- heridas o sangrado;
- almohadillas agrietadas que no mejoran;
- hinchazón en las patas;
- lamido insistente de las patas.
Para cuidar las patas en casa, limítate a enjuagarlas y secarlas, sin recurrir a remedios improvisados.
Si el perro ha lamido o comido sal o nieve sucia y presenta vómitos, diarrea, decaimiento o comportamientos inusuales, llama enseguida al veterinario, sin esperar a que se le pase. Por teléfono, indica cuándo han aparecido los síntomas y qué podría haber lamido o comido.
El kit para los días de sal
Junto a la puerta, una toalla y agua tibia; para el paseo, una ruta alternativa ya identificada; si el perro los acepta, un bálsamo elegido con el veterinario o unas botas; por la noche, una revisión de las patas.
Prepara el kit hoy, antes de la próxima helada.



