Para la primera cita con un peluquero canino nuevo, hacen falta cinco bloques de información: el historial del pelaje, las reacciones del perro a la manipulación y los ruidos, posibles episodios de miedo o mordiscos, las indicaciones del veterinario y el resultado que deseas. Conviene reunirlos en una ficha breve, enviarla antes de la cita y repasarla verbalmente cuando entregues al perro.
Pelaje y última sesión de peluquería: el punto de partida
Empieza por lo que el peluquero verá enseguida: edad, tamaño aproximado y raza o cruce. Después, escribe cuándo fue la última sesión de peluquería y qué se hizo, por ejemplo, baño, corte o solo higiene, y cómo está el pelo hoy: nudos, suciedad o muda en curso.
Si no conoces el historial del perro, por ejemplo, porque lo adoptaste hace poco, indícalo. Señala también las circunstancias del día, como si es una perra en celo, y ten preparada una foto reciente del pelaje para enviarla con la ficha.
Cómo reacciona a la manipulación, los ruidos y las esperas
Para cada punto, escribe «lo tolera bien», «lo tolera poco» o «no lo sé»:
- patas y uñas
- orejas
- hocico y ojos
- cola y parte trasera
- que lo levanten
- estar sobre la mesa
- agua
- ruido del secador y la máquina cortapelo
- presencia de otros perros
- esperar en un transportín o lejos de ti
«No lo sé» es una respuesta útil y honesta: indica al profesional dónde debe proceder con más cuidado. No hace falta forzar al perro para averiguarlo antes.
Miedo, gruñidos o mordiscos: cuéntalo siempre y con detalles
Un episodio de miedo, un gruñido o un mordisco deben constar en la ficha: la información protege tanto al perro como al profesional y permite que este se organice. Es comprensible temer que te rechacen, pero callarlo no ayuda: si el establecimiento no se siente preparado, es mejor saberlo antes que a mitad de la cita.
Describe el episodio de forma concreta y sin restarle importancia, siguiendo este esquema: «Gruñó [cuándo], durante [situación], después de [qué lo precedió]; fue mejor con [qué ayudó]».
Si el perro ya está acostumbrado al bozal, indícalo. Si las reacciones son intensas o frecuentes, háblalo antes con el veterinario o con un educador canino.
Salud: comunica solo lo que sabes por el veterinario
Aquí cuenta solo lo que te haya dicho el veterinario; lo que observes tú va en el apartado de reacciones. Escribe, si corresponde:
- alergias conocidas a productos
- problemas de piel que ya están en tratamiento
- intervenciones o heridas recientes
- zonas que el veterinario haya indicado que le duelen
- tratamientos en curso
- indicaciones recibidas sobre baños y productos
Si no sabes qué es posible hacer durante la sesión de peluquería, por ejemplo, si puede bañarse después de una intervención, pregúntaselo al veterinario antes de la cita. El peluquero no hace diagnósticos: si observa algo inusual, corresponde al veterinario valorarlo.
El resultado que quieres y lo que prefieres evitar
Bastan unas pocas líneas: la longitud aproximada que deseas y, si tienes una, una foto de referencia. Añade lo que no te gusta, por ejemplo, el perfume o ciertos accesorios. Indica quién recogerá al perro y cómo quieres que te avisen, mediante una llamada o un mensaje, cuando esté listo o si necesitan que tomes una decisión.
La ficha para copiar y cuándo entregarla
Copia el modelo y complétalo: donde no haya nada que indicar, escribe «nada que señalar»; donde no lo sepas, escribe «no lo sé».
- Perro: nombre, edad, tamaño aproximado, raza o cruce.
- Última sesión de peluquería y estado del pelo: cuándo, qué se hizo y cómo está hoy.
- Lo tolera bien: los puntos de la lista que no le causan problemas.
- Lo tolera poco: los puntos difíciles, describiendo cómo reacciona, y los que debes marcar como «no lo sé».
- Miedo, gruñidos o mordiscos: cuándo, situación, qué los precedió y qué ayudó; bozal, si ya está acostumbrado.
- Indicaciones del veterinario: alergias, tratamientos, intervenciones o heridas recientes, zonas doloridas, baños y productos.
- Resultado deseado: longitud aproximada y foto de referencia.
- Qué evitar: perfume, accesorios u otras cosas que no te gusten.
- Recogida y contacto: quién recogerá al perro, cómo y a qué número avisarte.
Envíala unos días antes de la cita, junto con la foto del pelaje, por el canal que indique el establecimiento: así habrá tiempo para leerla. Cuando lo entregues, repite verbalmente los puntos clave y, después de cada cita, actualízala con lo que haya funcionado.
Al enviar la ficha, pregunta al establecimiento si hacen falta documentos sanitarios y plantea tres preguntas:
- ¿Pueden hacer pausas o parar y llamarte si el perro lo está pasando mal?
- ¿Cómo gestionan la espera del perro?
- ¿Te avisan antes de cambiar el corte o el servicio?
Si aún tienes que reservar, en PawsPet puedes buscar servicios de peluquería canina, comparar tarifas y disponibilidad, y resumir los puntos principales de la ficha en el campo de notas del resumen de la reserva.
Preguntas frecuentes
¿Puedo quedarme durante la sesión de peluquería?
Depende del perro y del establecimiento, así que hay que acordarlo: pregúntalo cuando envíes la ficha. Si tu perro lleva mal estar lejos de ti, indícalo en el apartado «lo tolera poco».
El siguiente paso
Completa hoy la ficha con lo que sabes, aunque tengas que poner algún «no lo sé». Después, envíala al establecimiento antes de la cita para que quien reciba a tu perro sepa de antemano qué esperar.



