Durante las primeras semanas, prepara una zona de descanso segura cerca de los adultos y mantén la misma rutina nocturna. Cuando el cachorro despierte, un solo adulto de guardia lo saca brevemente, sin estimularlo, y lo vuelve a acostar. Las noches se alargan al crecer, sin forzarlo.
Decidid hoy un plan que sirva a todos los adultos, para evitar discusiones nocturnas sobre dónde duerme, quién se levanta y cómo responder al llanto.
Dónde hacer dormir al cachorro durante las primeras semanas
Hay tres opciones posibles; ninguna es obligatoria ni incorrecta en sí misma:
- Parque junto a la cama: el cachorro está cerca de vuestra voz y podéis oír cuándo se mueve.
- Transportín abierto dentro de un parque: un rincón acogedor donde refugiarse, con espacio alrededor.
- Cama en una habitación cercana, separada por una barrera: hay más distancia, pero si dejáis la puerta del dormitorio abierta, igualmente lo oiréis.
Aseguraos siempre de que el lugar esté cerca de los adultos, sin cables ni objetos que pueda morder, con una base lavable y una manta o un juguete que el cachorro ya conozca. Durante las noches calurosas de principios de verano, mantened la zona de descanso ventilada y seguid las indicaciones del veterinario sobre el agua.
Decidid enseguida si el lugar definitivo será vuestro dormitorio u otra habitación: en este último caso, más adelante tendréis que trasladar al cachorro poco a poco.
La rutina de la noche, siempre en el mismo orden
La previsibilidad importa más que la hora exacta. Cada noche, en el mismo orden:
- última salida;
- un momento tranquilo: algo adecuado para masticar, caricias calmadas;
- luces bajas;
- nada de juegos que lo exciten antes de dormir;
- siempre la misma palabra o el mismo gesto para indicarle que es hora de dormir.
Seguid las indicaciones del veterinario sobre la cena y el agua. Decidid también quién se encarga de la última salida: una persona entre semana y la otra el fin de semana. Si adultos distintos se encargan de la última salida de la noche y del primer paseo de la mañana, en PawsPet puedes marcarlos como actividades recurrentes con un recordatorio y completarlos cuando estén hechos, para ver enseguida si falta algo.
Cuando se despierta: qué hace el adulto de guardia
Cuando llora o se despierta, responde un solo adulto, siempre de la misma manera:
- Deja la correa o el arnés y los zapatos preparados junto a la cama.
- Habla poco y mantén la luz baja.
- Salid a dar una vuelta breve, al lugar habitual.
- Si hace sus necesidades, felicítalo con calma y dale un premio pequeño.
- Volved directamente a la zona de descanso, sin jugar.
- Si al cabo de unos minutos no hace nada, volved igualmente.
¿Necesita hacer sus necesidades o quiere compañía? Hay que fijarse en las señales, no seguir reglas: si se despierta inquieto, da vueltas y olfatea, probablemente necesita salir; si se calma en cuanto oye tu voz, quizá solo quiera compañía. Durante las primeras semanas, si tienes dudas, sácalo.
Evita regañarlo y no lo dejes llorar aislado durante mucho tiempo: por la noche no relaciona una reprimenda con lo que ha hecho, y quedarse solo llorando rara vez lo calma; más a menudo lo altera y mantiene a todos despiertos. Una respuesta breve y aburrida le enseña que la noche es tranquila.
Turnos entre adultos que se puedan mantener durante semanas
El plan funciona si todos saben quién se levanta y quién duerme. Tres opciones habituales:
| Opción | Cómo funciona | Ventajas | Límites |
|---|---|---|---|
| Noches alternas | Una noche se levanta una persona y la siguiente, la otra | Fácil de recordar; quien no está de guardia puede descansar | A quien le toca cubrirá todos los despertares de esa noche |
| La noche dividida en dos mitades | Una persona cubre la primera mitad y la otra, la segunda | Nadie está de guardia toda la noche | Hace falta acordar una hora para el cambio; los despertares no siempre se reparten por igual |
| Entre semana y fines de semana | Entre semana se levanta quien pueda descansar a la mañana siguiente; el fin de semana, la otra persona | Tiene en cuenta los compromisos de cada cual | Hay que revisarlo si cambian los horarios |
Algunas reglas prácticas:
- Quien no esté de guardia debe dormir de verdad, con tapones para los oídos o, si es posible, en otra habitación.
- Un mensaje o una pizarra con la hora de la última salida indica a quien se levanta qué ha pasado ya.
- El primer paseo de la mañana le toca a quien se levante primero.
Alargar las noches sin forzarlo
A medida que crece, las noches se alargan, pero no hace falta acelerarlo. Señales de progreso:
- se despierta más tarde;
- hay noches sin accidentes;
- vuelve a dormirse solo.
Si los accidentes nocturnos son frecuentes, una opción es adelantarse a la hora habitual a la que se despierta: poned una alarma un poco antes, sacadlo y retrasadla poco a poco.
Si habéis decidido que dormirá en otra habitación, trasladad la zona de descanso poco a poco: en cada etapa, alejadla un poco de vuestro dormitorio, con su manta y su juguete de siempre, y pasad a la siguiente solo cuando duerma tranquilo. Si una etapa le resulta demasiado difícil, volved a la anterior.
Cuándo consultar al veterinario o a un educador canino
- Veterinario: si observáis que orina con mucha frecuencia, hace esfuerzo para orinar, hay sangre, diarrea o vómitos durante la noche, muestra señales de dolor o está decaído. Si los signos son intensos o aparecen de repente, contactad con el veterinario de inmediato. No hace falta que averigüéis por vuestra cuenta qué ocurre.
- Educador canino o especialista en comportamiento: si el llanto sigue siendo intenso durante semanas a pesar de una rutina estable, si el cachorro entra en pánico en la zona de descanso o si la familia no consigue acordar un plan común.
Qué preparar antes de esta noche
- El lugar elegido y preparado de forma segura.
- La rutina de la noche escrita y compartida.
- El adulto de guardia para esta noche.
- La correa y los zapatos preparados junto a la cama.
- El número del veterinario guardado en el teléfono.
Preguntas frecuentes
¿Puedo dejar que duerma en la cama con nosotros?
Es una decisión de la familia; lo más importante es mantener la coherencia a lo largo del tiempo. Si el cachorro es pequeño, valorad el riesgo de que se caiga de la cama y decidid desde el principio si será una norma estable.
¿Y si hace sus necesidades en la zona de descanso?
Limpiad sin regañarlo y eliminad bien el olor; después, revisad la última salida de la noche y la hora a la que se despierta. Si ocurre a menudo, sobre todo si también orina con mucha frecuencia o presenta otras señales, consultad al veterinario.



