Bastan unos minutos para revisar la casa antes de dejar a tu perro adulto solo mientras trabajas, si siempre sigues el mismo recorrido: espacio del perro, riesgos a su alcance, agua y comodidad, objetos que dejas y plan para quien intervenga si hace falta. En casa, la tarea le corresponde a quien sale el último.
El espacio donde se queda el perro
- Elige una zona o una habitación adecuada; cierra las puertas de las habitaciones que puedan presentar riesgos o utiliza una barrera.
- No permitas el acceso libre a balcones y terrazas. Comprueba que las ventanas estén cerradas o protegidas y que la puerta de entrada cierre bien.
- Quítale la correa y el arnés si podrían engancharse.
- Utiliza un transportín o un parque solo si el perro ya está acostumbrado y los usa a gusto. No los consideres una solución para todo el día sin consultarlo antes con un profesional.
Repaso de los riesgos a su alcance
Recorre estos puntos siempre en el mismo orden, sin dar por hecho que todo está como ayer.
- Retira los alimentos de la mesa, la encimera, el sofá y las mesillas, incluido el chocolate.
- Cierra el cubo de la basura o guárdalo en un armario cerrado.
- Guarda los medicamentos y suplementos de toda la familia en armarios cerrados.
- Deja los detergentes y productos de limpieza fuera de su alcance.
- Revisa y guarda los bolsos y las mochilas, sobre todo si contienen alimentos.
- Deja los cables y cargadores fuera de su alcance.
- Recoge los calcetines, las gomas elásticas, los objetos pequeños y los juguetes de los niños.
- Aleja las plantas cuya seguridad desconozcas y pide al veterinario que la compruebe.
- Cierra el lavavajillas, la lavadora y los cajones.
Si sospechas que ha ingerido algo, contacta de inmediato con el veterinario: no esperes a ver si aparecen síntomas.
Agua, comodidad y objetos que puedes dejarle
- Deja agua fresca en un cuenco estable y difícil de volcar.
- Coloca su cama lejos de radiadores, estufas y corrientes de aire. Si la calefacción está encendida, comprueba la temperatura justo en la zona del perro: debe ser agradable, sin dejarlo en una habitación fría. No dejes estufas portátiles ni llamas a su alcance.
- Deja solo juguetes y objetos para masticar que ya hayas probado en su presencia. Retira los que se rompan en trozos que pueda tragar o se deshilachen, y comprueba su estado antes de salir.
- Deja juguetes con comida solo si ya los has probado en su presencia.
Quién interviene si ocurre algo
- Busca a alguien cercano que tenga las llaves, como un familiar o un vecino de confianza. Acordad qué hacer si no puedes volver a casa o si el perro necesita ayuda.
- Ten a mano el número del veterinario y el del servicio de urgencias veterinarias más cercano; no esperes a necesitarlos para buscarlos.
- Prepara la información esencial: alergias, tratamientos en curso, nombre y teléfono del veterinario y tus datos de contacto. Deja también los números e instrucciones en una hoja cerca de la puerta.
- Comprueba que los datos de contacto asociados al microchip estén actualizados.
Para que la persona que tiene las llaves conozca las alergias y los tratamientos, puedes compartir la ficha del perro en la aplicación PawsPet.
Desde la ficha del perro, abre ⋮ » «Compartir», actívala y usa «Copiar» o «Compartir» para enviar el enlace de solo lectura. La página es pública para cualquiera que tenga el enlace: muestra datos básicos y un resumen de salud, no documentos ni el pasaporte. Al desactivar la opción para compartir, el enlace deja de funcionar; al volver a activarla, se recupera el mismo código y también vuelve a ser válido el enlace ya enviado. Compártelo solo con personas de confianza.
Si esa persona ya tiene una cuenta de PawsPet, puedes añadirla desde ⋮ » «Colaboradores» » «Añadir colaborador», eligiendo los permisos por área, por ejemplo, solo para consultar «Salud». Comunícale aparte los números de emergencia.
Jornadas largas: organizar una pausa
No hay un número de horas válido para todos: la edad, la salud, los hábitos y la necesidad de salir varían de un perro a otro. Si tienes dudas, consulta al veterinario o a un educador canino.
En las jornadas largas, valora pedir a un familiar, un vecino o un paseador de perros que vaya a mitad del día, o llevarlo a una guardería canina.
Repite el recorrido cada mañana y en el mismo orden hasta que se convierta en algo automático, y encárgaselo a quien salga el último.
Preguntas frecuentes
¿Ayuda dejar la radio o la televisión encendida?
No hay una regla válida para todos: para algunos perros es un ruido de fondo familiar, pero no sustituye los paseos, la actividad ni la compañía.
¿Puede ser útil una cámara?
Puede ayudarte a entender cómo pasa el tiempo el perro, pero revisa la configuración de privacidad. No sustituye el plan de emergencia: sigue haciendo falta alguien que pueda intervenir.



