Cuando llegan los primeros días fríos, la cama del perro se elige observando cómo duerme y midiéndolo tanto tumbado como acurrucado. En la tienda, conviene preguntar por las medidas interiores, una funda que se pueda quitar y lavar y una base antideslizante; después, hay que colocarla en un lugar tranquilo, lejos de las corrientes de aire y de las fuentes directas de calor. Hay tres comprobaciones que puedes hacer antes, sin salir de casa: cómo duerme el perro, qué capacidad tiene tu lavadora y de dónde viene el aire frío.
Observa cómo duerme y toma sus medidas
Durante varias noches, fíjate en cómo se acomoda: acurrucado, tumbado de lado, apoyado en un borde o contra una pared. Después, mídelo con una cinta métrica mientras descansa, tanto acurrucado como tumbado, y anota también su peso y edad: son datos útiles para comentarle al vendedor.
Ten en cuenta el espacio interior útil, no las dimensiones exteriores: un modelo puede parecer grande por fuera y dejar poco espacio dentro. El perro debe tener margen para darse la vuelta y estirarse. Compara tus medidas con las medidas interiores que indica el fabricante, con ayuda del vendedor.
Qué preguntar en la tienda
Antes de elegir, pregunta:
- ¿Cuáles son las medidas interiores útiles?
- ¿La cama tiene funda extraíble? ¿Se puede lavar en la lavadora y en qué condiciones, según la etiqueta? Comprueba que quepa en el tambor de tu lavadora.
- ¿Se puede lavar el relleno o hay que protegerlo?
- ¿Tiene una base antideslizante, útil sobre suelos lisos?
- ¿Qué altura tienen los bordes? ¿La entrada es cómoda para un perro pequeño o con movimientos lentos?
- ¿Qué indica el fabricante si el perro escarba o muerde?
- ¿Hay una funda de recambio?
- ¿Qué indica la etiqueta sobre los materiales y las advertencias?
Lleva las medidas, una foto del perro mientras duerme y, si quieres, la manta que usa: ayudarán al vendedor a aconsejarte. Si no sabe responder a alguna pregunta, pídele que lea contigo la etiqueta antes de comprar.
Dónde poner la cama del perro cuando llega el frío
Busca un lugar tranquilo, pero cerca de la vida familiar y lejos de las zonas de paso. Si el perro ya tiene un sitio preferido, empieza por ahí.
Para averiguar de dónde viene el aire frío, pasa la mano a ras de suelo cerca de las puertas, las ventanas y el lugar elegido: si notas corrientes, no pongas allí la cama.
Mantenla alejada de radiadores, estufas y chimeneas: el perro debe poder apartarse siempre si tiene calor.
Si el suelo está frío, puedes preguntar en la tienda por modelos con base elevada o poner una alfombra antideslizante debajo de la cama: son medidas para mejorar el confort, no un remedio para la salud.
Cómo acostumbrarlo a la cama nueva
Pon dentro una manta con su olor y deja que explore la cama a su ritmo. Prémialo cuando la huela, entre o se tumbe en ella, sin obligarlo nunca a quedarse. Conserva la cama antigua hasta que elija por sí mismo la nueva.
Si la ignora durante unos días, no insistas: vuelve a comprobar que el lugar sea tranquilo y no tenga corrientes de aire.
Limpieza durante la temporada de barro
Sacude la cama y aspira con regularidad los pelos y la tierra. Lava la funda siguiendo la etiqueta, con productos suaves y un aclarado a fondo, y sécala por completo antes de volver a colocarla. Revisa las costuras y el relleno y retira las partes mordidas que el perro podría tragarse. No hay una frecuencia única para todos: depende de cuánto se ensucie la cama.
Para llevar la cuenta de los lavados, en la app PawsPet puedes crear una actividad como «Lavado de la funda de la cama»: desde la pestaña «Actividades» de la barra inferior, toca el «+» amarillo, elige un tipo de la lista (por ejemplo, «Higiene y cuidado» en la categoría «Higiene»), configura «Repetir» como «Cada N semanas» con la frecuencia que prefieras y añade un aviso desde la campana con «Configurar». Después de cada lavado, toca el círculo junto a la actividad de ese día para marcarla como hecha.
Perros mayores, cachorros y casos que conviene valorar
Si el perro es mayor o le cuesta levantarse y tumbarse, consúltalo con el veterinario antes de elegir un modelo concreto, sin esperar beneficios ortopédicos de un material o una forma.
Para un cachorro que muerde, elige fundas que el fabricante indique como resistentes y vigílalo durante las primeras noches.
Las esterillas térmicas y las camas de exterior requieren valoraciones distintas y quedan fuera de esta guía.
Esta noche, observa y mide al perro mientras duerme, comprueba el tambor de la lavadora y busca las corrientes de aire con la mano: después irás a la tienda con las ideas claras.



