Si el perro se acaba la comida del gato, separa las comidas en el espacio y en el tiempo, sin obligar a los dos a comer cerca. Pon el comedero del gato en un lugar al que el perro no pueda llegar y al que el gato acceda sin atravesar la zona del perro; sirve las comidas a la misma hora en zonas distintas, retira las sobras y después comprueba cómo va todo observando a los animales y controlando su peso. El motivo es práctico: los alimentos para perros y gatos están formulados para especies diferentes, así que, si uno come la ración del otro, resulta difícil controlar las porciones y el peso, y la competencia puede hacer que el gato coma deprisa o se salte una comida. Si tienes dudas sobre la alimentación, consulta al veterinario.
Separar en el espacio: dónde poner el comedero del gato
La elección depende del tamaño del perro, de la agilidad del gato y del espacio disponible en casa.
| Solución | Cuándo puede ayudar | Limitaciones |
|---|---|---|
| Superficie elevada y estable | El perro no puede alcanzarla y el gato llega fácilmente | No basta si el perro es grande o salta; no es muy adecuada para gatos mayores o a los que les cuesta saltar |
| Habitación reservada para el gato: barrera con paso para él o puerta sujeta entreabierta | Cuando hace falta una zona a la que el perro no pueda entrar | Solo funciona si el perro es más grande que el gato; comprueba que la puerta no pueda cerrarse |
| Estante exclusivo en la zona de refugio del gato | El gato ya tiene una zona en la que se siente seguro | El perro no debe poder llegar hasta allí |
| Comederos que se abren al reconocer el microchip | Si las demás soluciones no son viables en casa | Evalúa la categoría según la ficha del fabricante; hay que acostumbrar al gato poco a poco |
Sea cual sea la solución que elijas, comprueba que:
- el gato pueda ver quién se acerca mientras come;
- tenga agua también en su zona;
- el comedero esté lejos del arenero;
- el comedero del perro quede fuera del alcance del gato, si es necesario.
Separar en el tiempo: horarios, comidas simultáneas y sobras
Sirve las comidas a la misma hora, cada uno en su zona: el perro se queda en la suya, detrás de la barrera o de una puerta, hasta que el gato también haya terminado. Las primeras veces, quédate cerca para poder intervenir si alguno se acerca al otro. Al terminar, retira los comederos, estén vacíos o tengan restos de comida húmeda: así ninguno podrá acabar con las sobras del otro y podrás ver cuánto ha comido cada uno.
Si el gato está acostumbrado a tener comida siempre disponible, déjala solo en un lugar al que el perro no pueda llegar. Como alternativa, puedes plantearte pasar a comidas con horario, pero consúltalo antes con el veterinario, sobre todo si el gato tiene problemas de salud o sigue una dieta especial.
Si, en cambio, es el gato quien come del comedero del perro, aplica el mismo método con los papeles invertidos: haz que el perro coma en su zona, mantén al gato fuera hasta que el perro haya terminado y retira el comedero al acabar.
Comprobar cómo va en las semanas siguientes: señales y peso
Señales de que está funcionando:
- el gato termina su ración sin salir corriendo;
- el perro no se queda apostado delante de la zona del gato;
- ninguno le roba comida al otro.
Señales que conviene tener en cuenta:
- el gato deja la comida cuando llega el perro, solo come de noche o come menos;
- el perro se pone rígido, gruñe o permanece inmóvil sobre el comedero.
Si el perro protege el comedero, no lo provoques ni lo pongas a prueba acercándote para ver cómo reacciona: separa las comidas con una puerta y pide ayuda a un educador canino o a un especialista en comportamiento. Si el apetito del gato disminuye o pierde peso, ponte en contacto con el veterinario.
Para controlar el peso de ambos durante las semanas siguientes, puedes registrarlo en la aplicación PawsPet para propietarios: en la pestaña «Animales», abre el perfil del animal, selecciona «Mediciones» y pulsa «+». Para cada uno encontrarás un gráfico y el cambio respecto a la medición anterior; la aplicación solo indica si el peso sube, baja o se mantiene, no si es el adecuado. Esa valoración corresponde al veterinario.
Dietas prescritas, premios y comida almacenada fuera del alcance
Si alguno de los dos sigue una dieta indicada por el veterinario, la separación debe ser estricta y toda la familia tiene que saberlo. Si el otro animal come parte de esa dieta, pregunta al veterinario qué hacer. Guarda los sacos, las latas y los premios cerrados y fuera del alcance de los animales, y no dejes premios sin vigilancia en las zonas comunes.
Para llevar un seguimiento de la dieta indicada por el veterinario, puedes añadirla como «Dieta» en la ficha «Salud» de cada animal en la aplicación PawsPet: con «Recurrente» y «Generar recordatorios en las actividades», cada toma se convierte en una actividad que puedes marcar como completada.
El plan, en breve
- Hoy: elige el lugar del comedero del gato y la barrera.
- En los próximos días: prueba a servir las comidas al mismo tiempo, cada uno en su zona.
- En las semanas siguientes: observa las señales y pesa a los dos.



